
Volver a la rutina del colegio después del verano: consejos para una vuelta tranquila
Después de unas semanas de horarios más flexibles, noches largas, viajes, planes en familia y mucho tiempo libre, volver al ritmo del colegio puede requerir unos días de adaptación. Y no sólo para los niños, para las familias también. El comienzo del curso y las primeras semanas sobre todo, supone, no sólo recuperar horarios, sino también, responsabilidades y rutinas muy diversas.
La buena noticia es que no hace falta hacerlo todo de inmediato. Una vuelta progresiva y tranquila puede ayudar a que el comienzo de curso sea mucho más sencillo.
Hoy, en el blog, compartimos una serie de consejos que creemos, pueden serviros de ayuda:
- Recuperar los horarios poco a poco
Uno de los primeros pasos es volver a adelantar progresivamente la hora de acostarse y de levantarse.
Dormir bien es fundamental para afrontar el día con energía y está más que comprobado que favorece la concentración y el aprendizaje. La American Academy of Pediatrics aconseja establecer horarios de sueño regulares y por supuesto, la práctica de reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir resulta esencial para conseguirlo (Un pequeño hábito que puede marcar la diferencia es dejar los dispositivos electrónicos fuera de la habitación).
- Volver a organizar las comidas
Durante el verano es habitual que cambien los horarios de las comidas. Recuperar poco a poco unos horarios más parecidos a los del curso ayudará a que el cambio no resulte tan brusco. Un desayuno completo y sin prisas puede convertirse en el mejor aliado para conseguir este objetivo.
- Consolidar las nuevas rutinas
Aunque ya hace varias semanas que el curso ha comenzado, estos días siguen siendo un periodo de adaptación. Es un buen momento para ayudar a los niños a consolidar sus nuevos horarios y responsabilidades eso sí, sin exigir que todo funcione perfectamente desde el principio.
Puede ser útil reservar cada tarde un rato para hablar con nuestros hijos sobre cómo les va el colegio, escuchar sus preocupaciones y alegrarnos por sus logros e ilusiones.
- Fijar un objetivo pequeño desde el principio
Cada niño necesita su propio tiempo para adaptarse a las nuevas rutinas, responsabilidades y exigencias del curso. Por eso, es importante acompañarlos con paciencia y entender que no todos avanzan al mismo ritmo.
Al mismo tiempo, establecer un pequeño objetivo desde el principio puede ayudarles a organizarse y a ganar autonomía. Puede ser preparar la mochila la noche anterior, acostarse a una hora determinada, dedicar un tiempo concreto a los deberes o mantener ordenado su espacio de estudio.
- Convertir el nuevo curso en un nuevo comienzo
Y, sobre todo, recordemos que volver al colegio no significa dejar atrás todo lo bueno del verano. Podemos conservar los momentos de juego, conversación y tiempo en familia mientras recuperamos poco a poco nuestras rutinas.
Cada comienzo de curso es también una oportunidad para aprender, crecer, hacer nuevos amigos y descubrir todo lo que somos capaces de conseguir.
Desde el Colegio Mater Amabilis queremos acompañar a nuestros alumnos y familias en este nuevo curso, paso a paso, con ilusión y confianza
Volver a la rutina del colegio después del verano: consejos para una vuelta tranquila